Escrito por Tendenzias

El trabajo de las personas con discapacidad

Si una persona de nuestro entorno que posee algún tipo de discapacidad ha encontrado un empleo, debe tener en cuenta antes de empezar a trabajar que para este colectivo existen diversos tipos de contratos específicos.

Para empezar, si quiere acceder a un contrato de trabajo indefinido, un trabajador con discapacidad debe cumplir unos requisitos legales:

• Tener reconocida su discapacidad por parte de un organismo competente.
• Estar inscrito en la Oficina de Empleo.

Si se firma este tipo de contrato con una persona discapacitada, la empresa debe ser consciente de su obligación de mantener al trabajador en nómina durante un mínimo de 3 años. En el caso de que hubiera un motivo para que se llevara a cabo un despido procedente, se deberá sustituir al empleado por otra persona con discapacidad. No hay que olvidar que este contrato deberá formalizarse, presentando también el Certificado de Discapacidad, en la Oficina de Empleo en los 10 días siguientes a su concertación.

Contrato de trabajo temporal para trabajadores con discapacidad

Uno de los objetivos de este contrato es favorecer la posibilidad de la rotación temporal de los trabajadores con discapacidad. Su duración debe estar entre uno y tres años como máximo y siempre debe ser de jornada completa.

Contratos formativos celebrados con trabajadores con discapacidad

Los contratos formativos para personas con discapacidad hacen que las empresas tengan derecho a un 50 por 100 de la cuota empresarial de la Seguridad Social correspondiente a contingencias comunes. Además, hay que tener en cuenta que los discapacitados que tengan este tipo de contratos no computan en el tanto por ciento de contratos máximos de este colectivo que puede tener una empresa.

Para que una persona con algún grado de discapacidad pueda firmar un contrato formativo de este tipo debe tener un título universitario o de formación profesional de grado medio o superior, o títulos oficialmente reconocidos como equivalentes, que habiliten para el ejercicio profesional. Si la discapacidad sufrida fuera psíquica, la persona contratada puede haber sustituido la formación requerida por procedimientos de rehabilitación o de ajuste personal y social en un centro psicosocial o de rehabilitación sociolaboral.

La legislación laboral indica que hay un límite máximo de edad para la firma de un contrato formativo, pero esto no se aplica en el caso de las personas con discapacidad que se incorporen como alumnos- trabajadores. Además, hay que tener en cuenta que el puesto laboral ha de estar de acuerdo con la necesidad del empleado de obtener prácticas profesionales de acuerdo con los estudios que hayan realizado. Esta determinación del puesto de trabajo a ocupar se hará teniendo en cuenta el convenio colectivo sectorial adecuado en cada ocasión.

Formalización del contrato de prácticas para personas discapacitadas

Este tipo de contrato debe formalizarse por escrito para que sea legal. En él se hará constar la titulación del trabajador, la duración del contrato y el puesto o puestos de trabajo a desempeñar durante las prácticas. Su duración nunca podrá ser de menos de seis meses, ni mayor de cuatro años, teniendo en cuenta el grado de minusvalía del contratado, los convenios sectoriales adecuados y las características del proceso formativo a realizar.

El sueldo de un empleado con discapacidad que firme un contrato de trabajo en prácticas con una empresa debe ser el mismo que refleja el convenio colectivo adecuado, y en ningún momento puede ser de menos del 60 por ciento de la retribución total que debe recibir un trabajador que desempeñe un puesto de trabajo equivalente, al menos durante el primer y segundo año de contrato.

Antes de firmar un contrato de trabajo para una persona discapacitada, podemos informarnos mejor acerca del tema en:

UGT

Ministerio de trabajo

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