Escrito por Tendenzias

Despido procedente

Sabemos que la pérdida del empleo es una de las peores situaciones límites a las que se puede llegar a enfrentar un ser humano. Por eso es que ya hemos explicado algunas estrategias para enfrentarse al despido laboral intentando adoptar una actitud positiva en lugar de deprimirse durante largo tiempo. Ahora bien, otra cuestión que debemos conocer es que existen dos clases diferentes de despidos: el despido procedente y el despido improcente. ¿Qué es el despido procedente?

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En muchas ocasiones, la relación entre el empleador y el empleado llega a límites insospechados y, a partir de allí, en muchas ocasiones, para poder resolver esas diferencias es necesario acudir a los abogados y más tarde a los jueces. Para intentar evitar un despido injusto, es de vital importancia conocer las diferencias entre los despidos procedentes, nulos e improcedentes. Explicaremos aquí qué es un despido procedente para saber a qué atenerse y si se trata de un despido procedente u improcedente cuándo se pasa a la vía judicial.

Cuando la extinción del contrato de trabajo no se produjo de común acuerdo entre las dos partes, es necesario estar informados sobre lo que dictamina la normativa del Real Decreto Legislativo 1/1995, del 24 marzo de 1995, que explica las diferentes causas del cese contractual.

Las empresas, a la hora de justificar el despido laboral de los trabajadores pueden ampararse en doce tipos de extinción de contrato previstos en la ley, los que suelen utilizar para justificarse. No obstante, el empleado puede que no lo considere justo y, primero, intentará hallar una solución o llegar a un acuerdo con la empresa, o bien recurrir a un abogado laboral para consultar su situación. Si la cuestión avanza y pasa a juicio laboral, habrá que estar pendiente del entendimiento del juez de lo Social. No obstante, como existen diferentes términos legales para clasificar los despidos, el juez, después de analizar el caso, dictará sentencia según se trate de un despido procedente, improcedente o nulo.

En el caso de que el magistrado dictamine que se trata de un despido procedente, quedarán acreditadas las causas que haya alegado la empresa. El trabajador podrá recurrir a esa sentencia si no se trata una decisión del Tribunal Supremo de Justicia. No obstante, si el despido es procedente y hay una decisión definitiva, la empresa podrá extinguir la relación laboral sin que el trabajador tenga derecho a salarios de tramitación ni a indemnización.

Imagen: Google

Vía | Consumer Eroski

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